| 1 cuota de $18.900,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.900,00 |
| 3 cuotas de $6.300,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.900,00 |
| 2 cuotas de $9.450,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $18.900,00 |
| 6 cuotas de $4.162,41 | Total $24.974,46 | |
| 9 cuotas de $3.012,87 | Total $27.115,83 | |
| 12 cuotas de $2.447,39 | Total $29.368,71 | |
| 24 cuotas de $1.669,42 | Total $40.066,11 |
| 6 cuotas de $4.358,66 | Total $26.151,93 |
| 6 cuotas de $4.656,33 | Total $27.937,98 | |
| 9 cuotas de $3.545,22 | Total $31.906,98 | |
| 12 cuotas de $2.944,31 | Total $35.331,66 |
| 18 cuotas de $1.899,14 | Total $34.184,43 |
El proyecto en síntesis
La palabra que nos habita es una antología que no existe publicada como tal: quince poetas contemporáneos de diez tradiciones lingüísticas distintas —desde Paz hasta Vuong, desde Celan hasta Soyinka— reunidos por un único hilo conductor: la búsqueda de la identidad humana a través del lenguaje poético. No es una antología cronológica ni geográfica; es una conversación entre voces que nunca han estado en el mismo volumen y que, puestas juntas, se iluminan mutuamente.
El lenguaje donde habitamos es el libro que abre ese territorio. Tiene tres capas: un ensayo introductorio que piensa la poesía como género y como práctica (con Kristeva, Bajtín, Wittgenstein como interlocutores silenciosos); quince análisis que identifican el momento exacto en que cada poema se desfonda —cuando la palabra ordinaria se rompe y aparece algo que no puede decirse de otra manera—; y quince consignas de escritura creativa que convierten cada poema en el genotexto de un poema nuevo.
Por qué funcionan como combo
La razón es precisa: cada libro resuelve el problema que el otro solo no puede resolver.
Una antología sin análisis ni práctica tiende a ser consumida pasivamente: se admira y se cierra. Un manual de escritura sin un corpus literario de verdadera exigencia produce ejercicios técnicamente correctos pero emocionalmente vacíos. Juntos hacen algo diferente: el lector lee el poema, entiende cómo está hecho y por qué ese cómo es inseparable del qué, y entonces escribe desde esa comprensión —no imitando, sino siendo activado.
Esa es exactamente la operación kristevana del genotexto: el texto anterior no produce copias, produce textos que llevan su energía sin ser su réplica. Al final de los quince poemas y quince consignas, el lector tiene quince borradores propios. Ese conjunto es, a su vez, el genotexto de una voz poética personal.
